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Ciencia

«Es un logro muy emocionante», dice el único argentino con chances de ganar el Nobel de Física

Julio Navarro expresó a Télam que estar incluido en la selecta lista realizada por Citation Laureates es «un testimonio de que nuestro trabajo ha tenido mucho impacto».

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Julio Navarro es el único argentino que fue incluido en selecta lista realizada por Citation Laureates con grandes posibilidades de ser nominado para el Premio Nobel en Física, lo cual es «un reconocimiento muy importante y un logro muy emocionante para mí carrera», según expresó a Télam.

Navarro nació en Santiago del Estero, creció en la ciudad Capital, en donde cursó sus estudios primarios y secundarios, y luego se mudó a la provincia de Córdoba para seguir su carrera universitaria, coronada con un doctorado en astronomía.

Julio Navarro es profesor en la Universidad de Victoria de Canadá, donde vive y trabaja.

Es profesor en la Universidad de Victoria de Canadá, donde vive y trabaja; y además es un experto reconocido por sus investigaciones sobre formación y evolución de galaxias, como también sobre estructura cósmica y materia oscura.

JULIO NAVARRO: «Es un comité bastante secreto y selectivo de personas que asesoran a la Academia Sueca para dar los premios Nobel, así que no hay candidaturas, ni nominaciones».

Los ganadores del más alto honor de la ciencia, tanto en física, medicina, química y economía, se prevé que sean elegidos durante los primeros días de octubre por los cuerpos colegiados que tienen esa tarea: la Real Academia de las Ciencias de Suecia, para los ganadores del Nobel de Física, Química y Ciencias Económicas; la Asamblea del Nobel del Instituto Karolinska, para Medicina; y la Academia Sueca que nombra al ganador del de Literatura.

«Es un comité bastante secreto y selectivo de personas que asesoran a la Academia Sueca para dar los premios Nobel, así que no hay candidaturas, ni nominaciones a ese premio. Lo que hacen algunas compañías, como esta por la cual yo recibí está distinción, es tratar de pronosticar quién podría recibir el Nobel de acuerdo a ciertas métricas que usan y viendo el impacto de los trabajos científicos», comentó Navarro.

Entonces expresó que este «reconocimiento que recibimos es un testimonio de que nuestro trabajo ha tenido mucho impacto», aunque aclaró inmediatamente que esto «no garantiza para nada la obtención de un premio tan selecto e importante como el premio Nobel».

Su investigación

A Navarro se lo considera como uno de los posibles candidatos al Nobel por su investigación sobre la estructura de los halos de materia oscura, la misteriosa sustancia que mantiene unidas a las galaxias.

«Hace mucho tiempo trabajo en lo que llamamos materia oscura, que es un componente del universo», sostuvo a Télam Navarro y añadió que el universo está formado por una parte de «átomo, oxígeno, hidrógeno, carbono, y otros elementos, que son las que llamamos materia ordinaria y la otra parte que uno conoce de la energía que es la luz, el sol, la luz que viene de las estrellas».

Sin embargo, aclaró, «ahora sabemos por investigaciones que esa calidad de materia de energía, eso que hemos estudiado por muchos años en física y química en verdad es un componente mínimo del universo».

«Porque el universo está hecho de otras cosas que no son sólo átomos y la luz típica que nos llega del sol, esa cantidad de materia de luz y de materia normal es ínfima, es un 4% de materia y energía total del universo», puntualizó el astrónomo.

Por lo tanto dijo: «Creemos que el resto, el 96% restante se divide en dos, una materia oscura, que es una materia que pesa, o sea que tiene gravedad, que hace que las galaxias puedan existir y otra parte es la que llamamos energía oscura que es algo bastante diferente, es una fuerza repulsiva de largo alcance».

JULIO NAVARRO: «Este es mi trabajo y por ese tipo de trabajo hemos sido reconocido con este galardón».

Entonces compartió que su trabajo «se refiere a la materia oscura, esta materia diferente de la materia normal, en el sentido que no interacciona con la luz», y a la vez graficó que «si uno tuviera una pelota de materia oscura seria completamente transparente y tampoco interacciona con la materia normal, con los átomos que conocemos, de ninguna otra forma que no sea la gravitacional».

«Sabemos dónde está esta materia oscura, cuánto hay, cómo está distribuida y tratamos de usar», ya que de esa forma «podemos medir los movimientos de estrellas, de galaxias, usando eso tenemos un mapa de materia oscura hecho del universo», explicó.

Asimismo indicó que para interpretar ese universo «en términos de materia tenemos que entender que nos dice ese mapa, y lo que yo hago son modelos de números en supercomputadoras, las más grandes del mundo, que tratan de predecir qué tipo de estructuras habrían en el universo, dependiendo de diferentes hipótesis acerca de la materia oscura, por ejemplo si había más o menos galaxias que las observadas, o bien menos o más galaxias grandes, o menos o más galaxias pequeñas».

«Y en ese contraste entre las predicciones de los modelos y las observaciones es como aprendemos de la materia oscura, vamos restringiendo las posibilidades acerca de cuáles son las propiedades que puedan tener y de esa forma es como tratamos de aprender más y más, para finalmente lograr un entendimiento tan grande que nos permita decir la materia oscura es este tipo de partícula, de fuerza o lo que sea», especificó.

Y sentenció: «Este es mi trabajo y por ese tipo de trabajo hemos sido reconocido con este galardón».

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Ciencia

Científicos proponen una nueva teoría: La conciencia podría estar oculta en los campos eléctricos y magnéticos del cerebro

Estas señales invisibles podrían ser la clave de todo y ayudarnos a resolver el misterio de la conciencia, una de las tareas más complejas emprendidas por la humanidad.

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La naturaleza aborrece el vacío y lo mismo puede decirse de los misterios de la ciencia. Cuando nos encontramos con fenómenos que desafían nuestras teorías y leyes actuales, una multitud de hipótesis surge rápidamente para llenar el vacío. Esto es especialmente evidente en la física, donde nuevas observaciones han dado lugar a teorías como la del caos, la teoría de cuerdas y la teoría de la materia oscura fría. Sin embargo, este fenómeno también se observa en el campo de la mente consciente.

En resumen, no entendemos completamente por qué pensamos y, por ende, existimos. Muchas teorías intentan desentrañar el fenómeno biológico de la conciencia.

Algunas comparan el cerebro con un ordenador, donde las neuronas actúan como transistores. Otras sugieren que el cerebro no es algorítmico y que la conciencia podría tener una cualidad cuántica

Una teoría en particular ha ido ganando terreno durante los últimos tiempos. Esta teoría sugiere que la conciencia humana podría explicarse a través de los campos electromagnéticos, conocidos como "campos efápticos", generados por las neuronas durante los disparos sinápticos. Estos campos son los mismos que, por ejemplo, permiten que un electroencefalograma (EEG) registre la actividad cerebral.

En un artículo de opinión publicado en Scientific American, Tamlyn Hunt, investigadora asociada en psicología del laboratorio META de la Universidad de California en Santa Bárbara, explicó: "El término 'efáptico' en acoplamiento efáptico simplemente significa 'tocar'. Aunque no son muy conocidos, los efectos de los campos efápticos son el resultado de interacciones eléctricas y magnéticas básicas que alimentan nuestras células".

«Resultados experimentales intrigantes», continuó, "sugieren que estas fuerzas desempeñan un papel más importante en el cerebro de lo que se sospechaba, y tal vez incluso en la conciencia».

Hunt detalló un estudio de 2019 en el que investigadores de la Universidad Case Western Reserve en Ohio seccionaron completamente el hipocampo de un ratón. A pesar de esta separación, el equipo registró actividad que podía "saltar" a través del corte, un fenómeno posible únicamente debido al acoplamiento del campo eléctrico. Este efecto desapareció cuando las secciones estuvieron separadas por más de 400 micras.

"Fue un momento increíble," declaró Dominique M. Durand, autor principal del estudio. "Para nosotros y para todos los científicos a quienes se lo contamos"

Este efecto eléctrico podría ayudar a explicar otro problema de nuestra comprensión actual de la conciencia, basada en las neuronas: las vías normales de espigas son demasiado lentas para explicar la función cognitiva. Sin embargo, cuando se unen a la velocidad de estos efectos de campo efáptico, esa velocidad aumenta unas 5.000 veces, según otro estudio de 2020.

Aunque esta teoría está ganando terreno, aún queda mucho por descubrir. Los campos efápticos y otras teorías de la conciencia se basan en métodos computacionales, pero pocos abordan el «problema difícil» de la conciencia: cómo los procesos biológicos generan la experiencia subjetiva.

No obstante, si algo nos ha enseñado la historia de la ciencia es que esos vacíos de conocimiento, llenos de hipótesis, eventualmente se transforman en hechos comprobados con pruebas suficientes, datos y verificaciones. Resolver el misterio de la conciencia es una de las tareas más complejas emprendidas por la humanidad, pero a medida que desentrañamos las maquinaciones biológicas del cerebro, los contornos difusos de la conciencia se van aclarando.

Fuente: esquire.com

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