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Ciencia

El Malbrán identificó la circulación de tres cepas diferentes del Covid-19 en la Argentina

La secuenciación exitosa del genoma completo SArs Cov-2, obtenido por científicos y técnicos del Instituto ANLIS-Malbrán, logró "identificar tres cepas distintas del virus que circula en Argentina, una de Asia, otra de Europa y otra de Estados Unidos".

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El Instituto ANLIS-Malbrán identificó tres cepas diferentes del virus del Covid-19 que circula en la Argentina, una de Asia, otra de Europa y la restante de los Estados Unidos, al lograr la secuenciación exitosa del genoma completo del SArs Cov-2 , lo que permitirá acelerar el proceso de hallazgo de la vacuna y facilitar la producción de reactivos con los cuales identificar el virus, dijo a Télam Claudia Perandones, la directora científico técnica del organismo.

«Este hallazgo es muy importante, se logró identificar el genoma completo del virus y las tres cepas diferentes de tres pacientes distintos en la Argentina. Ya fue publicado en la Plataforma Mundial de la Ciencia para el coronavirus», agregó Perndones a esta agencia.

El presidente Alberto Fernández estuvo ayer en el Instituo ANLIS-Malbrán y felicitó a los científicos por el hallazgo y escribió, luego, en su cuenta de la red social Twitter: «Ustedes están haciendo historia».

Un equipo de 25 científicos lograron en solo seis días secuenciar en forma completa el virus SArs Cov-2, causante del coronavirus, con lo que se facilitará la obtención de reactivos en la Argentina, a la vez que publicaron el hallazgo en la plataforma Globakl Initiative on Sharing Alkl Influenza Data (GISAID), entidad que lo aprobó en forma inmediata.

Perandones destacó que «este es un logro muy importante y fuimos los primeros del país en hallarlo».

«En seis días logramos la puesta a punto de la secuenciación del genoma y en 20 minutos fue aprobado por la la plataforma mundial en la que todos los países publican sus hallazgos y que contribuye a que se acelere el descubrimiento de la fórmula vacunal».

Claudia Perandones, Directora Científica del Marlbrán: Este hallazgo es muy importante, se logró identificar el genoma completo del virus y las tres cepas diferentes de tres pacientes distintos en la Argentina. Ya fue publicado en la Plataforma Mundial de la Ciencia para el coronavirus".

La científica explicó, además, que «seguimos analizando muestras en otros pacientes que nos lleguen. Cuantas más muestras podamos analizar más sabremos del comportamiento del virus en nuestro país», y aclaró que «de los tres pacientes que analizamos, pudimos identificar cepas diferentes, de Europa, Asia y Estados Unidos».

Perandones destacó que «cuando tengamos más muestras vamos a poder sacar más conclusiones en relación a si existen asociaciones entre distintos cambios en el genoma del virus y la gravedad del cuadro de los pacientes, la razón por la cual en algunos pacientes el virus ataca en forma más leve y en otros de manera más agresiva, y si esto se asocia a cambios en el genoma del virus».

Explicó también que «saber las cepas que circulan en los países es una información crítica porque se tiene que saber esto para hacer la fórmula vacunal», y agregó: «Cuando tengamos una mayor cantidad de muestras estudiadas podremos saber, además, ciertas características de los genomas que condicionan que en algunos individuos la contiagiosidad sea mucho mayor que en otros».

Perandones puntualizó que, «seguramente debe haber otros orígenes en el país, pero nosotros secuenciamos estos tres y nos pareció que era suficientemente relevante para incluirlo en la plataforma global».

«Con esto, el mundo sabe cuáles son las cepas que circulan en el país y en la región», apuntó Perandones, y agregó que también «estamos viendo los anticuerpos que son una respuesta del organismo a la presencia de ese genoma», explicó, y agregó que esto permite, también, saber «qué anticuerpos tiene el organismo ante determinadas cepas».

Este conocimiento también ayuda a obtener, en forma más rápida, los test diagnósticos, cuándo un reactivo es más eficiente que otro. La puesta a punto de la secuencia fue tan buena que es como evaluar cinco mil veces cada región del gen. Esa es la profundidad de lo que se pudo lograr», explicó.

La científica remarcó, además, que «seguiremos secuenciando más muestras a partir de los hisopos que nos lleguen, y así podremos saber el origen geográfico y las mutaciones que puedan condicionar los distintos comportamientos del virus», concluyó.

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Ciencia

Científicos proponen una nueva teoría: La conciencia podría estar oculta en los campos eléctricos y magnéticos del cerebro

Estas señales invisibles podrían ser la clave de todo y ayudarnos a resolver el misterio de la conciencia, una de las tareas más complejas emprendidas por la humanidad.

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La naturaleza aborrece el vacío y lo mismo puede decirse de los misterios de la ciencia. Cuando nos encontramos con fenómenos que desafían nuestras teorías y leyes actuales, una multitud de hipótesis surge rápidamente para llenar el vacío. Esto es especialmente evidente en la física, donde nuevas observaciones han dado lugar a teorías como la del caos, la teoría de cuerdas y la teoría de la materia oscura fría. Sin embargo, este fenómeno también se observa en el campo de la mente consciente.

En resumen, no entendemos completamente por qué pensamos y, por ende, existimos. Muchas teorías intentan desentrañar el fenómeno biológico de la conciencia.

Algunas comparan el cerebro con un ordenador, donde las neuronas actúan como transistores. Otras sugieren que el cerebro no es algorítmico y que la conciencia podría tener una cualidad cuántica

Una teoría en particular ha ido ganando terreno durante los últimos tiempos. Esta teoría sugiere que la conciencia humana podría explicarse a través de los campos electromagnéticos, conocidos como "campos efápticos", generados por las neuronas durante los disparos sinápticos. Estos campos son los mismos que, por ejemplo, permiten que un electroencefalograma (EEG) registre la actividad cerebral.

En un artículo de opinión publicado en Scientific American, Tamlyn Hunt, investigadora asociada en psicología del laboratorio META de la Universidad de California en Santa Bárbara, explicó: "El término 'efáptico' en acoplamiento efáptico simplemente significa 'tocar'. Aunque no son muy conocidos, los efectos de los campos efápticos son el resultado de interacciones eléctricas y magnéticas básicas que alimentan nuestras células".

«Resultados experimentales intrigantes», continuó, "sugieren que estas fuerzas desempeñan un papel más importante en el cerebro de lo que se sospechaba, y tal vez incluso en la conciencia».

Hunt detalló un estudio de 2019 en el que investigadores de la Universidad Case Western Reserve en Ohio seccionaron completamente el hipocampo de un ratón. A pesar de esta separación, el equipo registró actividad que podía "saltar" a través del corte, un fenómeno posible únicamente debido al acoplamiento del campo eléctrico. Este efecto desapareció cuando las secciones estuvieron separadas por más de 400 micras.

"Fue un momento increíble," declaró Dominique M. Durand, autor principal del estudio. "Para nosotros y para todos los científicos a quienes se lo contamos"

Este efecto eléctrico podría ayudar a explicar otro problema de nuestra comprensión actual de la conciencia, basada en las neuronas: las vías normales de espigas son demasiado lentas para explicar la función cognitiva. Sin embargo, cuando se unen a la velocidad de estos efectos de campo efáptico, esa velocidad aumenta unas 5.000 veces, según otro estudio de 2020.

Aunque esta teoría está ganando terreno, aún queda mucho por descubrir. Los campos efápticos y otras teorías de la conciencia se basan en métodos computacionales, pero pocos abordan el «problema difícil» de la conciencia: cómo los procesos biológicos generan la experiencia subjetiva.

No obstante, si algo nos ha enseñado la historia de la ciencia es que esos vacíos de conocimiento, llenos de hipótesis, eventualmente se transforman en hechos comprobados con pruebas suficientes, datos y verificaciones. Resolver el misterio de la conciencia es una de las tareas más complejas emprendidas por la humanidad, pero a medida que desentrañamos las maquinaciones biológicas del cerebro, los contornos difusos de la conciencia se van aclarando.

Fuente: esquire.com

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